La verdad es que yo nunca le echo mucha cuenta a en qué oreja me coloco los auriculares, porque además es algo que uso muy rara vez. Y la mayoría de las veces sólo me coloco uno. Así que me resulta curioso que poner cada auricular en su oreja correspondiente sea algo "importante".
Como sea, y aunque no se trate uno de nuestros mayores problemas, sobre esto me ha llamado la atención sobre todo la simpleza con la que investigadores de la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón lo han resuelto con los Universal Earphones: basta un pequeño sensor de proximidad (precio aproximado, <1€) en uno de los auriculares que detecte por cuál de los dos lados la oreja está más cerca, a menos de 30 mm.
De modo que si el sensor derecho está más cerca de la oreja es que el auricular está en la oreja derecha. Si el sensor no detecta ninguna oreja a menos de 30 mm es que está en el oído izquierdo.
Y de este modo los auriculares cambian automáticamente el orden de los canales estéreo según en qué oreja esté cada uno.
Mientras espero a que lleguen los enchufes empotrados con cargador USB incorporado –los he visto ya en algunos hoteles– para poder ponerlos en casa, esta solución tampoco estaría nada mal, ya que entre otras cosas no requiere de instalación alguna… De no ser porque por ahora sólo la he encontrado en versión EEUU.
El USB wall plate charger de RCA en realidad no es otra cosa que un cargador USB con dos tomas que se enchufa a un enchufe en una pared y que además replica ese enchufe en su frontal, con lo que se sigue pudiendo utilizar.
¿A qué espera alguien para fabricar versiones para otros enchufes?
Como alternativa a iConvert, el escáner para iPad, el escáner de Doxie se antoja más versátil e interesante, especialmente en su versión wifi: permite escanear documentos (de tamaños entre tarjeta de visita y A4) de forma autónoma, sin necesidad de ordenador ni enchufe.
Los documentos escaseados se puede almacenar en una tarjeta SD, en la memoria del escáner o transmitir por USB o por wifi a todo tipo de ordenadores y dispositivos: Mac, PC, iPad o iPhone,... o directamente a Internet (FTP, DropBox, Evernote,...)
Existen varios modelos (entre 119 y 239 dólares) -los no wifi son algo más baratos, pero se pueden convertir en wifi utilizando tarjetas SD wifi como las de Eye-Fi o SanDisk.
Para España se pueden comprar directamente en la web del fabricante o -mejor aún, sobre todo por el tema de aduanas- en Amazon RU, aunque en este último caso no tienen el modelo wifi pero se puede convertír en tal con la tarjeta SD wifi.
XDModo Solar Window Charger es un estiloso cargador solar «de ventana». Se acopla como una ventosa, para captar los rayos de luz y almacenarlos para luego recargar un teléfono móvil u otros aparatos. Viene con cables USB pequeños y grandes (iPhone).
En su interior lleva una batería de 1400mAh que es donde se almacena la energía. En el momento en que se enchufa el móvil para recargarlo es cuando se transfiere la carga de un aparato al otro. El mejor bonus, para mi gusto: su elegancia.
Sí, tengo más pinchos USB de todas las formas, colores y capacidades de los que probablemente necesito, pero como Mimoco añada a Nikola Tesla a su recién inaugurada colección Legends of MIMOBOT, se que caeré.
De hecho, ya me está costando resistirme al de Einstein, que es el único disponible hasta ahora…
iConvert Scanner de Brookstone es un escáner de documentos para iPad: basta colocarlo sobre el artefacto -que tiene aspecto de base para iPad-, abrir la aplicación disponible en la App Store y empezar a escanear árboles muertos: informes, fotografías, documentos, facturas,...
Las imágenes resultantes (a 300 dpi) se guardan en la galería de fotos del iPad desde la cual se pueden organizar, modificar o compartir. Cuesta 149,99 dólares.
La gente de Avrha nos envió muy amablemente una pareja de sus guantes capacitivos para probar. Básicamente son guantes normales y corrientes pero que funcionan con dispositivos táctiles como los teléfonos inteligentes y las tabletas.
Y es que no hay nada más frustrante que en lo más frío del frío invierno sacar el móvil y ver que la tecnología del siglo XXI necesita del tacto humano para detectar las pulsaciones sobre la pantalla.
Este tipo de guantes están fabricados con algodón, elastano y un diez por ciento de hilo de plata, lo que les confiere la capacidad de ser detectados por las pantallas táctiles modernas. Por lo demás, abrigan como unos guantes normales y están disponibles en dos tallas: pequeños/medianos y grandes. Su precio, diez euros: más que razonable e ideal como regalo (o autoregalo) invernal.
Un estudio dado a conocer por el British Journal of Medicine en su publicación sobre prevención de riesgos han analizado la relación entre los accidentes que sufren los peatones y el uso de auriculares al circular por la calle.
La conclusión –que cauta y científicamente está llena de podrían, quizá y tal vez– coincidiría con lo que ya se sabe sobre las distracciones al conducir vehículos de todo tipo: utilizar los auriculares en gadgets como los teléfonos móviles, iPods y similares «puede ser un riesgo para los peatones, especialmente en entornos en los que haya vehículos en movimiento.»
En el estudio se analizaron las bases de datos de accidentes de peatones en Estados Unidos en las que se mencionaba el uso de los auriculares por parte de los peatones, clasificándolos según el posible grado de participación de los aparatos en el suceso. Curiosamente, en la mayor parte (55%) había un tren involucrado en el accidente, el resto eran otro tipo de vehículos. Y en tres de cada cuatro accidentes con peatones, las víctimas llevaban los auriculares puestos en el momento de la colisión.
Un fabricante neodelandés ha creado esta chimenea controlada por Wi-Fi, que se añade a la lista de chismes hogareños que caen bajo el futurista «influjo de las ondas»… Aunque, tras haber visto hasta la lavadora Wi-Fi aquella de Samsung, poco sorprende ya.
Además de elegante, panorámica y con un juego de espejos para «resaltar la belleza de las llamas naturales», lo tecnológicamente interesante de esta chimenea –que por otro lado funciona a gas– es que se puede controlar de forma remota a través de Internet, o mediante un software especial para teléfonos móviles: temporizador, apagado y encendido automático, temperatura, etcétera. En fin, ese tipo de avances del siglo XXI que no dejan de sorprendernos.