Si alguien todavía sigue indagando el porqué de las «misteriosas» líneas de Nazca, que recuerde esto: a veces la gente hace cosas raras simplemente porque puede. Ese es el caso de Simon Beck, que gusta de crear en la nieve gigantescas composiciones artísticas basadas en conceptos matemáticos o, simplemente, bellos.
Entre otras virguerías en sus obras pueden verse –desde suficiente altura, eso sí– fractales como el conjunto de Mandelbrot o la curva de Koch. ¿Qué pasaría si sus obras perduraran siglos, las encontraran seres del año 3000 e intentaran buscarles explicación? Pues eso.
El vídeo Painting with light and strobe bullet time de Richard Kendall et al es el resultado de colocar 96 cámaras de fotos en círculo disparando en secuencias de 30 segundos de exposición mientras la gente juega con luces y flashes y esas cosas.
Pero en lugar de una imagen lo que se obtiene es un pequeño papel impreso en el que se puede leer una descripción de la escena retratada.
Con la cámara descriptiva en lugar de una fotografía se consiguen mensajes de este tipo,
Es una habitación oscura con una ventana. La imagen está bastante pixelada.
Es una imagen descolorida de un edificio destartalado. Parece que necesita algunas reparaciones.
(Lo cual es mucho mejor que la mayoría de las instantáneas que uno se encuentra por Facebook.)
La tecnología detrás de la cámara es... bueno, personas que ven las fotos y las describen subjetivamente.
Las imágenes llegan a través del Amazon Mechanical Turk que sirve precisamente para distribuir tareas que requieren de una persona humana a través de Internet, y éstos escriben una breve descripción de lo que ven en ella.
El Espejo de Claude es un espejito negro, cóncavo, enmarcado cuadrangular o bien curvadamente, que sirve para producir imágenes de paisajes en miniatura, preparar un asunto y estudiar el tono de una composición sin distraerse con el color; puede jugarse con la curvatura para hacer mayor o menor la imagen producida.
El invento, también conocido como espejo negro, debe su nombre al pintor de paisajes Claude Lorrain (~1600-1682) y fue muy popular en los Siglos XVIII y XIX entre artistas y público.
Concentraba la imagen del paisaje que se deseaba observar o pintar, "simplificando los colores y tonos de la escena para que adquiriesen un aspecto pictórico" gracias al tinte oscuro que funcionaba a modo de filtro.
Pero también servía como una especie de cámara de bolsillo sin cámara, una lente que concentraba un vasto paisaje en una pequeña superficie de forma similar a como hacemos ahora con una fotografía.
Los amantes de las «autorreferencias simpáticas» apreciarán este proyecto de de Pablo García, de la Carnegie Mellon, en el que una máquina robótico CNC dibuja una docena de láminas sobre máquinas que dibujan. Entre los trabajos hay obras de Durero, Hooke y hasta de Calcomp, que abarcan entre 1525 y 1959.
El proecto se llama Machine Drawing Drawing Machines. El CNC (Control Numérico por Computadora) se utiliza en numerosos procesos de fabricación y aunque el modelo del vídeo es moderno hay máquinas similares que datan de 1940. Para realizar los dibujos el brazo mecánico utiliza un rotulador convencional y miles y miles de detalladas coordenadas; el vídeo está acelerado en time-lapse para que no se haga demasiado largo.
Su creador ha aprovechado la coyuntura y vende las obras impresas en un papel especial en edición limitada. Y como colofón, incluye la página más autorreferente de todas, dibujada por el propio ingenio.
El grabado Límite circular III, de M.C. Escher, protagoniza esta curiosa animación. En ella, el matemático Vladimir Bulatov convirtió el límite infinito del modelo de disco de Poincaré utilizado en el original en una obra animada. Los detalles y las fórmulas son un auténtico lío, pero basta elegir HD y darle al Play para disfrutarlo si no se quiere uno marear con tanta fórmula matemática.
El disco original permite abarcar el infinito en un círculo de tamaño limitado, gracias a la geometría hiperbólica. En la animación, el plano hiperbólico original 2-D se ha convertido en una «teselación del plano hiperbólico en 3-D», tal y como explica Bulatov con todo detalle en su web.
Ariel Costa puso el diseño y animación y Marcelo Baldin el sonido para crear este curioso experimento tipográfico, de la A a la Z. La tipografía es Chunk Five, de la que también existe una versión con tildes y otros caracteres especiales.